El secretario de Comunicación y Gobierno Abierto de Jujuy, Alberto Siufi, se refirió al fuerte incremento registrado en las tarifas de los servicios públicos y aseguró que la situación responde a la eliminación progresiva de los subsidios nacionales, una medida que, advirtió, continuará profundizando el impacto en el bolsillo de los usuarios.
“El problema de la luz hoy está siendo un problema para el comercio y para las familias. Lamentablemente vamos camino a la desaparición de los subsidios y eso hará que todos los servicios públicos empiecen a pagarse a valores mucho más cercanos a la realidad”, sostuvo.
Siufi cuestionó además las asimetrías existentes entre el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA) y el resto del país. “La luz sigue siendo subsidiada en Edenor y Edesur, mientras que en el interior estamos pagando tarifas dos o tres veces más caras. Es una situación de inequidad que lamentablemente continúa”, expresó.
En ese sentido, indicó que desde diciembre de 2023 la tarifa eléctrica registró un incremento del 567%, aunque aclaró que el mayor impacto proviene del componente nacional de la factura. Según detalló, mientras el cargo correspondiente a la distribución local aumentó un 362,74%, el componente nacional se incrementó un 978,40%.
El funcionario explicó además cómo se distribuye el monto que pagan los usuarios en sus boletas. Señaló que alrededor del 33% corresponde al componente local, destinado a sostener el sistema eléctrico provincial y la provisión del servicio en zonas aisladas; mientras que el 36,7% corresponde a cargos nacionales. A esto se suma el IVA, que representa un 17,6% del total de la factura, por lo que “más del 54% de lo que paga un usuario termina en Nación”.
Por otra parte, destacó que el Gobierno provincial mantiene vigente una tarifa social para mitigar el impacto de los aumentos. “Hoy tenemos 68.267 familias subsidiadas, lo que representa aproximadamente un tercio de los usuarios de la provincia. La Provincia destina 430 millones de pesos mensuales para sostener ese beneficio”, indicó.
Sin embargo, Siufi advirtió que la situación podría agravarse en los próximos meses debido al retiro gradual de las ayudas nacionales. “Nación va camino a sacar todos los subsidios. Lo está haciendo de manera progresiva y el impacto que estamos viviendo hoy lamentablemente se va a profundizar”, concluyó.
A partir de junio, el bolsillo de los argentinos volverá a sentir la presión económica debido a una nueva ola de incrementos en servicios básicos. Durante este sexto mes del año, se registrarán subas significativas que afectarán directamente los presupuestos familiares, impactando de manera simultánea en los valores de prepagas, los boletos del transporte público, precios de los combustibles, contratos de alquiler y colegios privados.
Tras conocerse que el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC) registró un 2,6% de inflación en abril, tanto el sector público como el privado se preparan para ajustar los cuadros tarifarios del próximo mes. Para ello, se activarán los mecanismos de indexación mensual y las cláusulas específicas de los contratos vigentes, adaptando los precios de los servicios a la par del último índice oficial.
Prepagas: las cuotas suben hasta 2,9%
Las empresas de medicina prepaga ya definieron los valores para junio. Las cuotas de los planes de salud subirán hasta un 2,9%. Las firmas ya cargaron estos datos en el sistema digital de la Superintendencia de Servicios de Salud (SSS), el cual ahora es obligatorio.
El mes pasado, los planes de salud subieron un 2,7% en el AMBA y un 2,5% en todo el país. En los primeros cuatro meses del año, el alza total fue de casi el 10,5%. Además, la suba total frente al año pasado promedia el 29,7% a nivel nacional.
Respecto a las empresas, Swiss Medical, Osde, Sancor Salud, Avalian y Accord Saludconfirmaron un aumento del 2,6%, igual que la inflación. Por su parte, Omint tendrá una suba más alta que llegará hasta el 2,9% según el plan. Estos ajustes también se aplicarán a los copagos en algunos casos.
Combustible: sube entre el 2% y el 3,5%
Desde el inicio del mes que viene, todas las estaciones de servicio del país aplicarán un nuevo aumento en los precios de la nafta y el gasoil. Las empresas petroleras ya preparan este cambio que afectará los valores en los surtidores a nivel nacional.
La suba tendrá un piso de entre el 2% y el 3,5% por tres razones principales. Estos motivos son la devaluación mensual del peso, el aumento en los costos de logística de las empresas y la suba gradual de los impuestos a los combustibles que define el Gobierno.
Imagen ilustrativa.
Suba en alquileres
Los inquilinos que todavía tienen contratos de tres años bajo la ley anterior sufrirán un golpe muy duro en sus bolsillos. Esto se debe a que estos convenios mantienen un ajuste obligatorio que se realiza una sola vez al año.
Para el mes de junio, el Índice de Contratos de Locación del Banco Central determinó un aumento anual que rozará el 78%. Esta fuerte suba cambiará por completo el valor del alquiler que venían pagando.
Por el contrario, los alquileres firmados después de que se eliminara la ley anterior tendrán un sistema de subas diferente. Los contratos con aumentos cada cuatro o seis meses basados en la inflación sumarán los porcentajes de los últimos meses, lo que generará subas escalonadas según el costo de vida reciente.
Luz
El Gobierno oficializó los nuevos cuadros tarifarios para los servicios de electricidad y gas natural que comenzarán a regir desde el próximo 1 de junio para usuarios residenciales, comerciales y entidades de bien público.
Para los usuarios residenciales sin subsidios de la categoría R1, correspondiente a los consumos más bajos, Edesur aplicará un cargo variable de $145,404 por kWh, mientras que Edenor fijó un valor de $146,551 por kWh.
En el caso de los usuarios que reciben asistencia estatal a través del régimen de Subsidios Energéticos Focalizados (SEF), el valor bonificado será de $70,513 por kWh en Edesur y de $71,518 por kWh en Edenor para el bloque subsidiado.
Las resoluciones mantienen el esquema vigente de asistencia para los hogares alcanzados por subsidios y establecen que durante junio continuará aplicándose sobre un consumo base de hasta 300 kWh mensuales. A su vez, el Gobierno prorrogó una bonificación adicional extraordinaria del 11,97% para los usuarios beneficiarios del sistema. El consumo que supere ese límite será facturado a tarifa plena, sin asistencia estatal.
Gas
En paralelo, ENARGAS aprobó nuevos cuadros tarifarios para los usuarios de Metrogas que comenzarán a regir desde el 1 de junio. La Resolución 39/2026 mantiene vigente el esquema de subsidios para los hogares alcanzados por la asistencia estatal y prorroga una bonificación adicional del 25% sobre el consumo subsidiado.
De esta manera, el Gobierno continúa aplicando el sistema de subsidios energéticos focalizados mientras avanza con las actualizaciones periódicas de tarifas previstas en los marcos regulatorios de electricidad y gas.
Las principales empresas de medicina prepaga definieron los nuevos valores que regirán en junio para sus planes de salud. Las cuotas tendrán incrementos de hasta 2,9%.
Los incrementos fueron cargados en el nuevo sistema digital obligatorio de la Superintendencia de Servicios de Salud (SSS). Con los ajustes informados por las compañías, las actualizaciones de los aranceles se ubican, en algunos casos, por encima de la inflación de abril, que fue 2,6%.
El mes pasado, los incrementos en los planes de salud en el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA) fue de 2,7% y a nivel nacional de 2,5%, según datos del INDEC. En el primer cuatrimestre, acumuló un alza de 10,5% y 10,4%, respectivamente.
En la medición interanual, el incremento fue de 29,7% promedio en la Argentina y de 29,4% en el Gran Buenos Aires.
Cuánto aumentan las cuotas de las prepagas en junio de 2026
Al menos seis importantes firmas le informaron a sus afiliados cuáles son los nuevos valores de los aranceles correspondientes a junio de 2026.
Entre los aumentos confirmados, se encuentran las firmas Swiss Medical,Osde, Sancor Salud, Avalian y Accord Saludque aplicarán aumentos de 2,6%, en línea con el IPC.
En tanto, Ominttendrán una suba mayor. Según el plan de salud, el ajuste mensual llegará hasta 2,9%. La actualización también aplica a los copagos, en algunos casos.
Las empresas de medicina prepaga justifican el alza de los aranceles por el aumento sostenido en los costos del sistema de salud como los insumos médicos, honorarios, alquileres y servicios tercerizados.
Desde julio de 2025, las empresas deben informar de forma mensual los precios diferenciados por plan, franja etaria y por región del país ante la Superintendencia de Servicios de Salud (SSS).
Por otra parte, un reporte realizado por MiObraSocial.com.ar indicó que el 58% de los argentinos no puede contratar un plan de salud privado por razones económicas.
Durante mayo, la cobertura prepaga oscilaba entre los $160.000 y $200.000 mensuales de acuerdo a datos de la Superintendencia de Servicios de Salud. En algunos casos, llegó a superar $1 millón.
YPF anunció que no trasladará esas subas a los surtidores durante los próximos 45 días, en un contexto de tensión global por el conflicto en Medio Oriente y el consecuente aumento del precio del crudo.
La medida, que comenzó a regir este miércoles 1° de abril, busca amortiguar el impacto en el bolsillo de los consumidores en un escenario de inestabilidad energética y presión sobre los precios.
YPF no sube los precios
Desde la compañía definieron la decisión como un “buffer” o amortiguador de precios, orientado a sostener el consumo, especialmente en el interior del país, donde la demanda viene mostrando señales de caída.
“Se van a moderar los aumentos”, señalaron desde YPF a diversos medios periodísticos, al explicar que la empresa absorberá, al menos temporalmente, el impacto del encarecimiento del petróleo a nivel internacional.
En ese marco, desde la empresa aclararon que la medida alcanza únicamente a la variable vinculada al precio del crudo.
“Amortiguamos los precios en lo que corresponde al barril internacional. Si suben los impuestos o hay movimientos del tipo de cambio, no son variables que manejamos nosotros y ahí sí podría haber traslado”, explicaron.
Una columna multitudinaria de familiares de efectivos de la Fuerza y personal policial retirado se moviliza durante la tarde de este miércoles por el casco céntrico de la capital jujeña.
La convocatoria, que destaca por su masividad, se viene desarrollando en un marco de absoluta normalidad y orden, mientras los manifestantes aguardan ser recibidos por autoridades provinciales.
Igualmente, fuentes consultadas por nuestro medio, declararon que observaron en medio de los presentes a algunos agentes que señalaron como “infiltrados”, aparentemente para tratar de sacar imágenes de los efectivos que participaron del reclamo.
El eje del reclamo: equidad y recomposición
A pesar del carácter pacífico de la jornada, el malestar de los presentes es notorio. El principal motor de la movilización es la necesidad de una actualización salarial frente a la inflación, pero también el pedido de explicaciones ante versiones que circulan con fuerza en el ámbito interno.
Según trascendidos que han ganado terreno en las últimas horas, integrantes de la plana mayor y jefes de las Unidades Regionales habrían percibido un “plus” o adicional extraordinario que, en los casos de mayor jerarquía, podría haber alcanzado cifras millonarias.
Esta situación habría generado una marcada inquietud en los cuadros subalternos, quienes habrían quedado al margen de dicho beneficio, profundizando la brecha salarial dentro de la institución.
Desarrollo de la jornada
La marcha, que cuenta con el apoyo de distintas unidades de las fuerzas policiales que sobre todo despliegan tareas de calle, se desplaza sin incidentes. Los familiares de los efectivos en actividad actúan como la voz de quienes, por su régimen disciplinario, no pueden realizar planteos públicos.
El petitorio que redactaron, hace hincapié en:
Una recomposición salarial urgente para el personal de base y retirados.
Claridad oficial sobre los criterios de asignación de los supuestos adicionales millonarios para la cúpula.
Garantías de que no habrá sanciones administrativas para el personal cuyas familias participan del reclamo.
Hasta el momento, la movilización continúa su curso de manera pacífica, a la espera de que el Ministerio de Seguridad brinde precisiones que lleven tranquilidad a los sectores que hoy se sienten postergados por la política salarial vigente.
El Gobierno nacional oficializó un nuevo incremento en los impuestos a los combustibles, el cual se espera que impacte en los precios de la nafta y el gasoil durante todo febrero. La medida fue publicada este viernes a través del Decreto 74/2026 del Boletín Oficial y contempla una actualización del impuesto a los combustibles líquidos y del gravamen al dióxido de carbono.
Se trata de un ajuste que forma parte del esquema de actualizaciones mensuales que el Ejecutivo viene aplicando desde el año pasado, en el marco de un cronograma pendiente de 2024 que se terminó de instrumentar de manera escalonada a lo largo de 2025.
El decreto lleva las firmas del presidente Javier Milei, el jefe de Gabinete Manuel Adorni y el ministro de Economía Luis Caputo. En los considerandos, el Gobierno señaló que la decisión apunta a “estimular el crecimiento económico a través de un sendero fiscal sostenible”.
Aumenta la nafta y el gasoil: cuánto costará a partir de febrero
Según lo dispuesto en el texto del decreto, las naftas registrarán un aumento de $16,773 por litro en concepto del impuesto a los combustibles líquidos, al que se suma una suba de $1,027 correspondiente al impuesto al dióxido de carbono.
En tanto, para el gasoil el incremento será de $14,372 por litro en el gravamen general. Además, la alícuota diferencial que rige en regiones como la Patagonia y determinadas zonas del interior del país tendrá una suba de $7,782, mientras que el impuesto al CO aumentará $1,638 por litro.
Desde el Poder Ejecutivo explicaron que los nuevos valores surgen de la fórmula de actualización trimestral basada en la variación del Índice de Precios al Consumidor (IPC), elaborado por el INDEC. Este mecanismo fue establecido originalmente por el Decreto 501/18, que dispuso que los montos de estos impuestos se ajusten en enero, abril, julio y octubre de cada año, tomando como referencia la inflación del trimestre previo.
Con el inicio del mes de febrero, los precios de las naftas y el gasoil aumentan, tras la decisión del Gobierno de atenuar la suba en el impuesto a los combustibles para no trasladar una mayor presión a la inflaciónYPF
No obstante, el propio texto recuerda que, si bien desde 2018 el impuesto a los combustibles líquidos y el gravamen al dióxido de carbono deben actualizarse cada tres meses, distintas gestiones optaron por postergar su aplicación para atenuar el impacto en los precios al consumidor. En esta oportunidad, la prórroga se extendió hasta febrero.
Cabe recordar que en la actualización anterior, correspondiente a enero, los incrementos habían sido de $17,291 en el impuesto a los combustibles líquidos y de $1,059 por litro en el gravamen al CO para las naftas.
En el caso del gasoil, la suba fue de $14,390 por litro para el impuesto general, $7,792 para la alícuota diferencial y $1,640 por litro para el impuesto al dióxido de carbono.
Las tarifas de servicios públicos sufrirán fuertes aumentos desde el 1º de febrero como consecuencia de una serie de medidas tomadas por el Gobierno nacional para reducir los subsidios.
El más importante será en la tarifa de gas, que tendrá una suba de 16,86% promedio en todo el país.
En el caso de la electricidad en las zonas atendidas por EDENOR y EDESUR, el aumento será de 3,59%, según datos a los que accedió Agencia Noticias Argentinas.
Los motivos de este aumento son:
– Cuota mensual de la Revisión Quinquenal Tarifaria
– Aumento mensual por fórmula (IPIM + IPC) para que las tarifas no pierdan valor
– Aplicación del nuevo esquema de subsidios SEF
– Aplicación del precio de gas unificado/fijo en todo el año. Esto genera un salto en febrero por única vez, pero en un mes de muy bajo consumo de gas.
Desde el Gobierno nacional explicaron que “se busca darle previsibilidad al usuario para que en los meses donde más necesita consumir gas (invierno) no se le dispare el precio”.
De acuerdo con la interpretación oficial, “se evita así sobresaltos estacionales de la factura a lo largo del año”.
Según los cálculos realizados por la Secretaría de Energía, algunos ejemplos de aumentos son los siguientes:
La categoría Residencial más numerosa (R1), que representa el 42% del total de usuarios (casi 4 millones de usuarios), tendrá aumentos de $3.000 o menos.
Aproximadamente 1 de cada 5 usuarios tendrá un aumento menor a $1.000.
Para las primeras 4 categorías Residenciales (70% del total de usuarios de gas a nivel país), los aumentos se ubican, en promedio, entre los $960 y los $6.400.
Para el resto de las categorías residenciales con mayores consumos (30% del total), los incrementos van de los $2.900 a $11.300, en promedio.
El Ente Regulador de Tucumán anunció que a partir del mes de febrero se aplicará un aumento del 13,4 % en las tarifas de energía eléctrica. La medida, que ya fue comunicada oficialmente en esa provincia, reavivó la preocupación en Jujuy, donde hasta el momento no existe información clara sobre cómo se aplicará un eventual ajuste tarifario.
En el ámbito local, ni la empresa EJESA ni la Superintendencia de Servicios Públicos y Otras Concesiones (SUSEPU) informaron si el incremento dispuesto en Tucumán tendrá impacto directo en la provincia, ni bajo qué criterios se definirán los nuevos cuadros tarifarios. Esta falta de definiciones mantiene en vilo a los usuarios jujeños, que esperan precisiones ante el inicio del mes de febrero.
La abogada Alicia Chalabe, integrante de Codelco, explicó que si bien la misma empresa distribuidora opera en distintas provincias, los entes reguladores son diferentes, por lo que los porcentajes y las modalidades de aplicación pueden variar. En ese sentido, aclaró que no existe una traslación automática de los aumentos entre jurisdicciones, aunque remarcó la necesidad de que las autoridades locales brinden información oportuna y transparente.
El contexto actual combina preocupación económica y expectativas ambientales. Mientras las comunidades continúan reclamando protección, regulación y participación en la explotación de los recursos naturales, los jujeños aguardan definiciones concretas sobre los impactos tarifarios que podrían afectar el servicio de energía eléctrica a partir de febrero.
A través de la publicación de una serie de resoluciones en el Boletín Oficial, el Ente Nacional Regulador de la Electricidad (ENRE)oficializó un nuevo esquema tarifario para las empresas EDESUR y EDENOR —que centralizan el suministro eléctrico en el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA)—. Esta suba regirá desde el 1 de noviembre.
La medida responde a la instrucción de la Secretaría de Energía, dependiente del Ministerio de Economía, de continuar con la actualización de los precios relativos a los servicios, en el marco de la emergencia energética y económica vigente desde diciembre de 2023.
De esta manera, el ENRE aprobó los nuevos valores del Costo Propio de Distribución (CPD), que es el componente de la tarifa que remunera a la distribuidora por su servicio. A partir de este mes, en EDESUR se incrementa en un 3,53%, respecto a octubre, mientras que los usuarios de EDENOR verán reflejado en sus boletas una suba del 3,6%.
El nuevo cuadro tarifario se compone de varios elementos: el Precio de Referencia de la Potencia (POTREF), el Precio Estabilizado de la Energía (PEE) y el Precio Estacional de Transporte (PET), todos definidos por la Secretaría de Energía para el período noviembre 2025-abril 2026.
Por otro lado, la segmentación de usuarios residenciales se mantiene con tres niveles: Nivel 1(sin subsidio), Nivel 2 (menores ingresos) y Nivel 3 (ingresos medios). Para los usuarios de los dos últimos grupos, se aplicarán bonificaciones y topes de consumo definidos por la Secretaría de Energía.
Asimismo, la resolución instruye a las empresas a identificar de manera destacada en las facturas el “Subsidio Estado Nacional” y el “Costo del Mercado Eléctrico Mayorista”, para transparentar el monto subsidiado y el costo real de la energía.
Por último, el ENRE también aprobó tarifas específicas para los Clubes de Barrio y de Pueblo, que figuran en el listado del Ministerio de Turismo y Deportes, y para las Entidades de Bien Público. Además, se fijaron las tarifas de inyección para los Usuarios-Generadores, es decir, quienes aportan energía a la red, y se actualizaron los valores del Costo de la Energía Suministrada en Malas Condiciones (CESMC) y del Costo de la Energía No Suministrada (CENS), que se aplican en casos de interrupciones o deficiencias en el servicio.
Cambios en la medición eléctrica: Edenor y Edesur pasarán a lectura mensual
El Ente Nacional Regulador de la Electricidad (ENRE) resolvió autorizar a ambas empresas a modificar el sistema de lectura de medidores para los usuarios de la categoría Tarifa 1 – Pequeñas Demandas, permitiendo que la medición y la facturación de consumos eléctricos pasen de un esquema bimestral a uno mensual. Esto marca un cambio relevante en la operatoria y tiene un impacto directo en millones de hogares y pequeños comercios.
El conflicto central que motivó la resolución giró en torno a la disociación temporal entre el consumo real de los usuarios y la facturación, una situación que, según las empresas, generaba confusión y dificultaba la gestión financiera de los hogares.
Tanto EDENOR como EDESUR argumentaron que el régimen vigente, instaurado en 2016, obligaba a facturar mensualmente sobre consumos medidos cada dos meses, lo que provocaba que los usuarios recibieran facturas que no reflejaban con precisión el consumo del período de pago. Las distribuidoras sostuvieron que “la adopción de un sistema de lectura mensual permitiría a los usuarios tener una señal más clara, transparente y oportuna de su consumo, ya que el período facturado coincidiría -por su mayor proximidad- con el de consumo”.
Ante esto, el ENRE, a cargo del interventor Néstor Marcelo Lamboglia, analizó las presentaciones de ambas empresas y las respuestas a los requerimientos técnicos formulados por el organismo. En sus informes, las distribuidoras detallaron los cambios operativos y tecnológicos necesarios para la migración, anticipando la necesidad de un período de transición y solicitando flexibilidades regulatorias, como la suspensión temporal de sanciones por eventuales incumplimientos en la periodicidad de lectura y facturación durante la implementación. Además, propusieron planes de pago de hasta seis cuotas para los usuarios que pudieran verse afectados por saldos remanentes del esquema anterior.
El ENRE evaluó la viabilidad formal de la solicitud, recordando que los contratos de concesión prevén la posibilidad de modificar los períodos de facturación si la distribuidora lo considera conveniente y presenta los fundamentos correspondientes. El organismo también consultó a la Secretaría de Energía, que no objetó la iniciativa y consideró que, aunque la migración podría generar un impacto económico transitorio en las facturas, “en definitiva la misma redundará en beneficios para los usuarios, al permitirles contar con una mayor previsibilidad a la hora de planificar su economía, atento que se acortarán los plazos entre el consumo, la medición, la facturación y el pago”.
La resolución también se inscribe en el proceso de modernización tecnológica del sector eléctrico, ya que la lectura mensual es compatible con la futura implementación de medidores inteligentes, que permiten la recolección remota y en tiempo real de los datos de consumo. El ENRE advirtió que, aun si se hubiera rechazado la propuesta, la migración a la lectura mensual sería inevitable en el corto plazo para acompañar la digitalización del sistema.
En cuanto a la implementación, la resolución establece que EDENOR y EDESUR deberán iniciar las acciones necesarias dentro de los 30 días corridos desde la entrada en vigencia de la norma. Se prevé un período de transición durante el cual convivirán ambos esquemas de lectura, y las empresas deberán presentar al ENRE un informe detallado de las acciones previstas, incluyendo cronogramas, planes de lectura, metodología y modelos de facturación. Los ajustes por saldos remanentes deberán dividirse en al menos dos facturas y consignarse como un concepto diferenciado bajo la leyenda “Ajuste migración mensual”.
El décimo mes del año llega con aumentos en alquileres, prepagas y otros servicios, que suman presión sobre el índice de precios al consumidor que mide el INDEC. Los incrementos comenzarán a regir desde este miércoles y afectarán distintos sectores esenciales para el gasto familiar.
Alquileres
Los contratos que todavía se rigen bajo la derogada ley de Alquileres tendrán un aumento de 46,1% en octubre, una suba más moderada que los últimos meses, aunque sigue siendo significativa para los inquilinos. Estos incrementos se calculan según el Índice de Contrato de Locación (ICL) que elabora el Banco Central, considerando la variación de la inflación y los salarios del sector formal (RIPTE).
Si bien la suba muestra desaceleración desde el récord de enero de 2025 (190,69%), continúa implicando un gasto elevado para quienes destinan gran parte de sus ingresos al alquiler.
Prepagas
Las empresas de medicina prepaga confirmaron los aumentos en su diferentes planes para octubre. En líneas generales, los incrementos se ubicaron entre el 1,1% y el 2,4%, según la compañía, la región del país, la edad del usuario, etc.
En un año de transformaciones para el mercado de salud – y a raíz de la Resolución Nº645/2025 publicada el pasado mayo – las prepagas deben poner a disposición los valores de las cuotas de los planes de salud declarados por las Entidades de Medicina Prepaga (EMP). En ese sentido, la Superintendencia de Servicios de Salud pone a disposición la información en su web oficial.
En promedio, los aumentos están en torno al 1,9%, en línea con el dato de inflación comunicado por el Instituto Nacional de Estadísticas y Censos (INDEC) para agosto. De acuerdo a la información suministrada al Gobierno por parte de las compañías, así quedaron los incrementos confirmados para octubre.
Telefonía
Las empresas de telecomunicaciones anticiparon un ajuste de hasta 3% según el servicio y operadora, que regirá desde los primeros días de octubre.
Combustibles y tarifas de luz y gas
Se estima un incremento parcial del impuesto a los combustibles líquidos, que impactará en el precio del litro de nafta y gasoil.
En tanto, las tarifas de luz y gas podrían aumentar cerca de 1,9% en octubre, en línea con el IPC de agosto. Estos ajustes forman parte del esquema de Revisión Quinquenal de Tarifas (RQT)vigente desde junio de 2025, que prevé aumentos mensuales durante 30 meses.