Bolivia: el Congreso autorizó al presidente Rodrigo Paz a sacar el Ejército a la calle

El Congreso autorizó este domingo al presidente de BoliviaRodrigo Paz, a utilizar al Ejército en el desbloqueo de rutas controladas desde hace cinco semanas por manifestantes que exigen su renuncia.

Campesinos, mineros, transportistas y otros trabajadores mantienen protestas con bloqueo de rutas en todo el país ante el malestar por la peor crisis económica que sufre Bolivia en cuatro décadas.

Después de una sesión ininterrumpida de 15 horas que terminó en la madrugada, la Cámara de Diputados aprobó la ley, ya antes avalada por el Senado, y la envió al presidente para su promulgación, explicó el jefe legislativo Roberto Castro.

¿Habrá estado de excepción?

Paz, en el poder desde hace seis meses, considera declarar el estado de excepción que le permitirá el uso extendido de la fuerza militar y restringir libertades de reunión y movilización, esenciales para las manifestaciones.

Hasta ahora, la participación de los militares fue muy limitada en uso de efectivos y desplazamiento de pertrechos, con la policía antimotines en primera línea en los operativos para despejar algunas vías.

Los bloqueos provocan una grave escasez de alimentos, medicinas y combustibles en La Paz, sede de gobierno, y su vecina El Alto, y también afectan, aunque en menor medida, a Cochabamba (centro), Oruro (oeste) y Potosí (suroeste), entre otras regiones.

El sábado, los policías antimotines lanzaron gases lacrimógenos contra campesinos que bloquean una estratégica ruta en el poblado de San Julián, en la próspera región de Santa Cruz (este), con saldo de seis policías y 14 civiles heridos.

Los manifestantes bloquean rutas en al menos unos 80 puntos del país, con escombros, troncos y piedras, y se turnan en grupos para mantenerse apostados en el lugar.

Presunción de legalidad

Uno de los artículos de la ley aprobada señala que los uniformados, durante el estado de excepción, “gozarán de presunción de legalidad” y que el gobierno deberá asumir su defensa legal.

Ese tema fue uno de los más debatidos. “Este artículo no solamente que es necesario, sino es útil, de mucha utilidad para que existan policías y militares que, frente a una violencia que nos está destrozando los derechos (…), estén dispuestos a protegernos”, dijo el diputado oficialista Carlos Alarcón.

Ese artículo permitirá despejar el temor de los militares a ser sometidos a juicios penales por el uso de la fuerza en situaciones de conflicto.

Un último antecedente es el caso de varios jefes castrenses de la expresidenta de derecha Jeanine Añez (2019-2020) que fueron enjuiciados y encarcelados por enfrentamientos con civiles después de la salida del poder del izquierdista Evo Morales, que causaron más de 30 muertos.

Paz, de 58 años, llamó en forma reiterada al diálogo, sin que hasta ahora haya sido aceptado por las principales organizaciones que encabezan las protestas y que inicialmente pedían alza salarial y otras demandas sociales, y ahora su renuncia.

En su cuenta en la red social X, Paz aseguró en la madrugada del domingo que La Paz y El Alto enfrentan “todavía momentos difíciles, pero también empiezan a registrarse avances concretos”, como la lenta distribución de combustible

Las filas en las estaciones de servicio son enormes y conductores esperan desde la anterior semana comprar nafta y diésel. Muchos duermen en sus autos.

El gobierno boliviano culpa de las protestas a Morales, quien gobernó de 2006 a 2019.

El líder indígena niega las acusaciones y se mantiene aislado en su feudo cocalero del Chapare, centro del país, para evitar una orden de captura por un caso de trata de menor que él niega.

Crisis en Bolivia: cruzan desde Villazón para comprar combustible en La Quiaca

La falta de combustible en Bolivia llevó a vecinos de Villazón a cruzar hacia La Quiaca para abastecerse del lado argentino desde hace dos días. Elbio Llampa, periodista de Canal 4, explicó que la situación ocurre en medio de la crisis que atraviesa el vecino país, donde los bloqueos complican la circulación de vehículos y el acceso normal al combustible.

El conflicto en Bolivia se profundiza y ya se siente en la zona fronteriza con Jujuy. Según relató Llampa, en Villazón la falta de combustible comenzó a modificar la rutina de muchas personas que necesitan abastecerse y comenzaron a comprar combustible en La Quiaca.

La situación en Bolivia se agudiza, renunciaron ministros con cambios en el gabinete. Villazón está sintiendo el impacto por el combustible.

Desde hace dos días, vecinos de Villazón llegan a La Quiaca para cargar combustible en bidones. Llampa detalló que la modalidad se repite y que podría sostenerse durante varios días más si la situación no mejora.

“Hace dos días la gente de Villazón cruza el puente para cargar combustible en el lado argentino, en La Quiaca. Cargan bidones de 20 y 30 litros, creen que esto podría pasar hasta el lunes”, relató.

Por ahora, del lado argentino la situación se mantiene fluida y no se informaron medidas especiales para impedir la compra.

Uno de los datos centrales es la diferencia de precio entre ambos lados de la frontera. Aunque comprar en Argentina representa un gasto mucho mayor, la falta de combustible en Bolivia hace que muchas personas crucen igual.

“Tienen que gastar 2.200 pesos para un litro, mientras que en Villazón es 1.110. Gastan el doble”, señaló Llampa.

Por el momento, las compras están concentradas en combustible y no en alimentos. Sin embargo, Llampa señaló que esa posibilidad no está descartada si el conflicto continúa.

La Quiaca aparece como el punto más cercano para abastecerse desde Villazónaunque quienes cruzan saben que del lado argentino los precios son más altos.

Por todo Jujuy

“Jujuy solo tiene 4.800 profesionales de la salud para atender a más de 800.000 mil habitantes”

El gremio APUAP (Asociación de Profesionales Universitarios de la Administración Pública) emitió un duro comunicado en el que advierte sobre la profunda crisis que atraviesa el sistema sanitario en Jujuy, denunciando la precarización laboral, la falta de insumos y el deterioro de la atención en los hospitales públicos.

Desde el gremio señalaron que la provincia cuenta con solo 4.800 profesionales de la salud para atender a una población que supera los 800.000 habitantes, lo que provoca una sobrecarga extrema en el sistema. Aseguran que esta crisis tiene dos causas principales: los bajos salarios y las pésimas condiciones laborales que enfrentan los trabajadores.

“La crisis se presenta con particular agudeza en el sector salud, donde se ha profundizado producto de la aplicación del mal llamado ‘Plan Estratégico de Salud‘, que lleva adelante el ministro Gustavo Bohuid desde hace 8 años. Dicho plan privatizador ha provocado graves consecuencias, como la desestructuración del sistema sanitario público, el desmantelamiento de la Atención Primaria de la Salud (APS), la tercerización de servicios con empresas privadas y la precarización laboral de los y las trabajadoras del equipo de salud”, sostiene el comunicado.

Falta de insumos, turnos colapsados y hospitales en crisis

El gremio también denunció el deterioro generalizado de los hospitales y centros de salud de la provincia, con falta de insumos esenciales, como gasas, morfina y tramadol, y aparatología sin mantenimiento. Como ejemplo, indicaron que el tomógrafo del Hospital Pablo Soria está fuera de servicio desde diciembre de 2024, lo que impide la realización de estudios fundamentales para los pacientes.

Además, advirtieron que las colas interminables para conseguir un turno, las cirugías suspendidas con esperas de hasta 9 meses y la saturación de los hospitales son reflejo de la crisis estructural que afecta al sector.

El comunicado de APUAP

 “La provincia atravieza desde hace más de una década una profunda crisis de Recurso Humano Profesional (solo 4.800 profesionales, para una población que supera ya los 800 mil habitantes) cuyas principales causas son los bajos salarios y las pésimas condiciones laborales a las que estamos sometidos los y las trabajadoras profesionales.

La crisis se presenta con particular agudeza en el Sector Salud, donde se ha profundizado producto de la aplicación del mal llamado “Plan Estratégico de Salud” que lleva adelante el Ministro Gustavo Bohuid desde hace 8 años. Dicho plan privatizador ha provocado, entre otras cosas, graves consecuencias: la desestructuración del sistema sanitario público, el desmantelamiento de la Atención Primaria de la Salud (APS), la tercerización de servicios con empresas privadas y la precarización laboral de los y las trabajadoras del Equipo de Salud.

Las politicas de desregulación de los servicios del estado y de desmantelamiento de la Salud Pública (despidos masivos, cierre de programas y coordinaciones, quita de medicamentos, etc) que lleva adelante la gestión de Javier Milei, provocaron el agravamiento de esta crisis preexistente. Colas interminables para conseguir un turno, intervenciones quirúrgicas suspendidas o con espera de hasta 9 meses, pacientes abarrotados en las puertas de algunos nosocomios pidiendo ser atendidos producto de la falta de planificación, deterioro edilicio de gran parte de los Puestos de Salud y Hospitales del Interior, falta de suministros y medicamentos esenciales (gasa, morfina, tramadol, etc) aparatologia sin el mantenimiento adecuado o directamente sin funcionar (el tomógrafo del Hospital Pablo Soria esta fuera de servicio desde diciembre del 2024) son el denominador común de un sistema que se mantiene gracias al enorme esfuerzo que realizan los trabajadores y trabajadoras del Equipo de Salud, para tratar de dar respuesta oportuna y de calidad a la creciente demanda que trae aparejada la crisis económica y el ajuste en curso.

Es urgente un cambio de rumbo a nivel nacional y provincial en materia sanitaria. El Gobierno provincial cuenta con las herramientas necesarias y los fondos suficientes (superávit) para abordar de forma seria y responsable la crisis en Salud y la falta de recurso humano profesional, con una mirada integral que permita revertir de inmediato la situación actual de los y las trabajadoras profesionales de la Administración Pública.

La Salud es un Derecho Humano inalienable de la población y un deber indelegable de los Estados”

Fuente: Somos Jujuy



Crisis en salud: APUAP denuncia precarización, falta de insumos y turnos colapsados en Jujuy

El gremio APUAP (Asociación de Profesionales Universitarios de la Administración Pública) emitió un duro comunicado en el que advierte sobre la profunda crisis que atraviesa el sistema sanitario en Jujuy, denunciando la precarización laboral, la falta de insumos y el deterioro de la atención en los hospitales públicos.

Desde el gremio señalaron que la provincia cuenta con solo 4.800 profesionales de la salud para atender a una población que supera los 800.000 habitantes, lo que provoca una sobrecarga extrema en el sistema. Aseguran que esta crisis tiene dos causas principales: los bajos salarios y las pésimas condiciones laborales que enfrentan los trabajadores.

“La crisis se presenta con particular agudeza en el sector salud, donde se ha profundizado producto de la aplicación del mal llamado ‘Plan Estratégico de Salud‘, que lleva adelante el ministro Gustavo Bohuid desde hace 8 años. Dicho plan privatizador ha provocado graves consecuencias, como la desestructuración del sistema sanitario público, el desmantelamiento de la Atención Primaria de la Salud (APS), la tercerización de servicios con empresas privadas y la precarización laboral de los y las trabajadoras del equipo de salud”, sostiene el comunicado.

Falta de insumos, turnos colapsados y hospitales en crisis

El gremio también denunció el deterioro generalizado de los hospitales y centros de salud de la provincia, con falta de insumos esenciales, como gasas, morfina y tramadol, y aparatología sin mantenimiento. Como ejemplo, indicaron que el tomógrafo del Hospital Pablo Soria está fuera de servicio desde diciembre de 2024, lo que impide la realización de estudios fundamentales para los pacientes.

Además, advirtieron que las colas interminables para conseguir un turno, las cirugías suspendidas con esperas de hasta 9 meses y la saturación de los hospitales son reflejo de la crisis estructural que afecta al sector.

Hospital Pablo Soria - Guardia Soria - Hospital
Hospital Pablo Soria – Guardia Soria – Hospital

Críticas a la política sanitaria nacional

Desde APUAP señalaron que las políticas de desregulación de los servicios del Estado y de desmantelamiento de la salud pública impulsadas por el gobierno nacional de Javier Milei agravaron la crisis en Jujuy. Denuncian despidos masivos, cierre de programas y coordinaciones, y la quita de medicamentos, lo que pone en riesgo la atención de miles de pacientes.

El gremio reclamó un cambio de rumbo inmediato en la gestión de la salud y responsabilizó al gobierno provincial por no tomar medidas concretas para revertir la situación. “El Gobierno de Jujuy cuenta con las herramientas necesarias y los fondos suficientes (superávit) para abordar de forma seria y responsable la crisis en salud y la falta de recurso humano profesional”, afirmaron.

Finalmente, APUAP recordó que “la salud es un derecho humano inalienable de la población y un deber indelegable de los Estados”, por lo que exigen acciones urgentes para garantizar una atención digna a la comunidad jujeña.

Fuente: Somos Jujuy

Jujeño fabrica cajones de frutilla y el último mes le llegó $400.000 de luz

Alejandro Pua es propietario de una fábrica de cajones destinados a frutas de estación. Está ubicado en la localidad de Las Pampitas y los productores de la zona le compran los cajones a$600 cada uno.

Explicó que no pueden aumentar el precio porque sino caen las ventas y eso perjudica gravemente su negocio.

“Mantenemos un precio estable. Hoy lo estoy vendiendo a 600 pesos. Tuve que bajar 100 pesos porque hay competencia. Hoy las cosas están muy caras”.

Actualmente cuentan con una cuadrilla de 8 trabajadores. Entre ellos fabrican 4 mil cajitas por semana.

Los cajones se venden en la zona, ya que los productores se acercan al aserradero. La madera la compran de Forestal, aunque consiguen también de todos lados, según explicó.

El aumento en el precio del servicio de energía eléctrica impactó fuertemente en su negocio, llegando a recibir una boleta por $400mil.

“Lo más difícil que me pegó en el último año es el aumento en el precio de la luz. Eso hace que tenga que aumentar el precio de los cajones aunque no puedo aumentar mucho. La ultima boleta es de $400mil”.

El negocio varía de acuerdo a la fruta de estación.

“Cuando llega la temporada de tomates o melones, hacemos cajitas para esos productos. El tomatero es el doble que el frutillero. El tomatero debe estar hoy por hoy en 1200 pesos o un poquito más”.

Por último, Pua manifestó que deben trabajar desde muy temprano para mantener cierta cantidad de producción.

“Comenzamos a trabajar a las 4 de la mañana. Debemos llegar a un stock de 4 mil cajones por semana para mantener esa cantidad para que sea conveniente y den los números”.

Por Jujuy al Momento

En el Gobierno presionan a Cristina y Alberto Fernández para que den señales de unidad

Ministros, funcionarios y dirigentes territoriales creen que no alcanza con los encuentros reservados para calmar la economía. La preocupación latente por el silencio de la vice sobre Silvina Batakis.

“¿De dónde salió eso? ¿Quién lo está diciendo? ¡Es una locura! Es dejárselas picando (a la oposición) porque van a decir que primero nos tenemos que poner de acuerdo nosotros. Y tienen razón”. Un alto funcionario del Gobierno se apuraba por intentar apagar las versiones que, al cabo de una jornada donde el dólar volvió a tomar impulso, desde un sector del oficialismo dejaban trascender respecto a la necesidad de convocar a un acuerdo con todo el arco político con el objetivo de calmar a los mercados.

Los rumores, que se gestaron a partir de que el gobernador bonaerense Axel Kicillof, siempre uno de los más combativos con Juntos por el Cambio, admitiera que el Gobierno necesita “ayuda de la oposición”, reabrieron el debate interno en el Frente de Todos respecto al funcionamiento en la cúpula.

El reclamo para que surjan desde allí “señales concretas” de unidad se repite cada vez más entre los funcionarios con cierta capacidad de abstracción del pensamiento y opinión de sus jefes.

En alerta por la crisis, sólo los habitualmente más fanáticos se mantienen imperturbables: hoy la mayoría opta por evitar repartir culpas hacia el otro bando de la coalición. “No es momento de internas, es momento de apoyar y tirar todos para el mismo lado”, planteó a Clarín un funcionario que hasta hace poco se deshacía en críticas a la vice. Desde el kirchnerismo la postura es similar respecto a Alberto.

Tras el reencuentro de Alberto Fernández y Cristina Kirchner, que no redundó aún en una foto de unidad, el hermetismo en torno a las reuniones fue creciendo. Sobre todo porque, por estricta exigencia de la vice, su contenido no se filtró como en otras ocasiones. Y porque el titular de la Cámara de Diputados, Sergio Massa, el otro participante de esa mesa, tampoco da demasiadas señales: cuentan opositores que lo frecuentan que en sus habituales charlas institucionales -y subterráneas- con el tigrense no logran descifrar qué pasa en la cúpula del poder. “A veces parece que está todo bien y que ya cerraron (acordaron) porque se la vieron negra y a veces parece que está todo roto”, contó un interlocutor opositor.